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¿Balances semestrales en casa, Trump?

Entiende lo que podría ocurrir en tu presupuesto personal si adoptas la sugerencia de dos balances al año en tu casa

Escrito en setembro 15, 2025 | Autor: Rodrigo Viudes
¿Balances semestrales en casa, Trump?

¿Has oído que las empresas que cotizan en bolsa en EE.UU. tienen que presentar balances trimestrales?

Pues eso está vigente desde los años 70, exigido por la SEC, la Comisión de Valores de Estados Unidos.

Ahora, Donald Trump ha sugerido que eso cambie: en lugar de cuatro reportes al año (uno cada tres meses), que las empresas hagan dos, es decir, cada seis meses.

Según él, eso ayudaría a ahorrar dinero y daría a los ejecutivos más tiempo para enfocarse en gestionar las empresas de manera más “profunda”.

O sea, supuestamente más tiempo para perseguir metas de corto plazo.

Además, Trump argumenta que este ritmo trimestral de resultados incentiva un tipo de “miopía” empresarial.

En este caso, solo para cumplir metas inmediatas, aunque eso comprometa el crecimiento o la estabilidad a largo plazo.

¿Cómo afectaría esto a una familia mexicana común?

Bien, imagina conmigo: tú, un mexicano que vive con su familia. Vamos a llamarla la familia “Los Pérez”.

Hoy: Los Pérez hacen presupuesto y rinden cuentas cada tres meses. Todos revisan cuánto recibieron, cuánto gastaron, si cumplieron las metas (ahorrar, pagar deudas, etc.).

Con el cambio sugerido por Trump: en lugar de revisar todo cada tres meses, lo harían solo cada seis meses. O sea, dos veces al año.

Ventajas para Los Pérez:

  1. Menos dolor de cabeza frecuente: menos reuniones familiares para ver en qué se gastó de más, menos hojas de cálculo abiertas a cada rato. Un alivio, ¿no?

  2. Tiempo para pensar en el largo plazo: en lugar de ajustar cada tres meses, pueden planear proyectos que duren más: remodelar la casa, ahorrar para la universidad, etc.

  3. Ahorro de costos indirectos: menos gastos en impresiones, traslados, llamadas o incluso tiempo que podrían usar en otras cosas.

Desventajas que quizá nadie te cuente

  1. Menor visibilidad de problemas: si algo sale mal, como un gasto inesperado, la familia tardará más en darse cuenta y reaccionar. Tres meses de gasto descontrolado pueden generar un daño mayor.

  2. Menos control a corto plazo: esas metas de ahorrar para fiestas o emergencias pueden quedar medio olvidadas.

  3. Riesgo de una gran sorpresa: cuando revisen las finanzas después de seis meses, puede haberse acumulado mucho que se pudo corregir antes.

¿Por qué Trump cree que tendría sentido en EE.UU.?

Volviendo a la propuesta de Trump: él afirma que este ritmo trimestral es costoso —consume tiempo y dinero.

Y que cambiarlo a semestral liberaría a los ejecutivos para enfocarse en el desempeño real de la empresa.

No solo para impresionar a los inversionistas o cumplir expectativas inmediatas, algo muy común entre ejecutivos.

Él también argumenta que otras jurisdicciones tienen prácticas similares o que los gestores del mercado podrían adaptarse, valorando a las empresas con visión de mediano y largo plazo.

¿Pero realmente vale la pena?

Depende de lo que valores:

• Si Los Pérez prefieren estabilidad, saber siempre en dónde están, quizá mantener el control trimestral sea mejor.
• Pero, si están cansados de tantos checkpoints y quieren enfocarse en lo que realmente importa a largo plazo (educación de los hijos, remodelaciones, jubilación), quizá cambiar a semestral tenga sentido.

Con las empresas en EE.UU., parece ser parecida la balanza. Críticos del modelo actual dicen que hay demasiado enfoque en “cumplir la expectativa de este trimestre”.

En esta línea de pensamiento, señalan que los balances trimestrales pueden llevar a decisiones malas o superficiales.

Ok, ¿pero qué pasa con las familias?

Bueno, nuestra recomendación a “Los Pérez” sería: puede ser interesante la idea de revisar todo solo cada seis meses, siempre que haya disciplina.

Y más aún: solo si hacen una verificación trimestral informal (darle una miradita rápida), para asegurarse de que nada fuera de control se está acumulando.

Así, si realmente hacen el balance semestral para ajustes mayores, puede funcionar bien.

Pero, sumando la rutina apresurada, la falta de documentación, o el olvido común de anotar gastos, eso puede terminar en confusión.

Así también con las empresas: menos transparencia, más riesgos de pérdidas financieras, principalmente.

Entonces, la sugerencia de Trump es interesante, puede traer beneficios, pero no es una bala de plata para tu presupuesto personal y familiar.