El aguinaldo todavía está lejos: ¿cómo cerrar septiembre sin pedirle dinero a diciembre?
Descubre cómo organizar tus finanzas personales ahora para no comprometer tu aguinaldo de diciembre antes de tiempo
Para muchas familias mexicanas, el mes de diciembre todavía parece lejano cuando septiembre está por terminar.
Sin embargo, precisamente por eso, este puede ser el mejor momento para revisar el presupuesto.
Después de todo, el aguinaldo todavía no ha llegado a la cuenta.
Aun así, ese ingreso futuro puede estar siendo disputado desde ahora por deudas, compras a meses y gastos que podrían resolverse antes.
Por eso, querido lector, la pregunta ahora no debería ser cuánto podrás gastar en diciembre.
Antes de eso, vale la pena descubrir cuánto de tu ingreso extra ya está comprometido.
El aguinaldo llegará en diciembre, pero las deudas no tienen que esperar
En México, el aguinaldo es un derecho establecido por la legislación laboral.
Como regla general, el trabajador debe recibir al menos 15 días de salario, con el pago antes del 20 de diciembre.
Además, quienes no hayan trabajado durante todo el año también tienen derecho al pago proporcional al periodo trabajado.
Esto aplica incluso cuando la persona ya no esté trabajando en la empresa en la fecha prevista para el pago.
Así, no es necesario esperar hasta diciembre para comenzar a pensar en ese dinero.
Por el contrario.
El mes de septiembre puede funcionar como una especie de adelanto financiero.
Es el momento de revisar cuánto entra, cuánto sale y qué compromisos pueden llegar hasta los últimos meses del año.
¿Quién tiene derecho al aguinaldo?
En general, el beneficio corresponde a los trabajadores subordinados sujetos a la Ley Federal del Trabajo.
Esto incluye a empleados bajo diferentes modalidades de contratación, como trabajadores de base, de confianza, temporales, eventuales y contratados por tiempo determinado, entre otros.
Por otro lado, no se debe asumir simplemente que cualquier persona que reciba un pago por un servicio tendrá automáticamente derecho al aguinaldo.
La existencia de una relación laboral subordinada es un punto importante.
Por eso, quienes trabajan como profesionales independientes o prestan servicios sin una relación laboral deben analizar su situación específica.
Además, algunas categorías del sector público tienen reglas propias.
Por lo tanto, el cálculo y la forma de pago pueden ser diferentes de los aplicados a los trabajadores sujetos a la regla general de la Ley Federal del Trabajo.
El peligro de gastar en septiembre el dinero que solamente llegará en diciembre
Mientras el aguinaldo todavía no está disponible, es fácil caer en una trampa conocida: anticipar mentalmente un ingreso que todavía no ha llegado.
Primero aparece una compra a meses.
Después, surge una emergencia. Luego, una promoción parece imperdible.
Cuando la persona se da cuenta, parte del dinero de diciembre ya tiene un destino definido.
Este comportamiento puede convertir un ingreso extra en un simple mecanismo para apagar incendios.
Por eso, si tienes una deuda costosa, el problema no está solamente en la cantidad que debes actualmente.
También está en los intereses que continúan aumentando mientras diciembre no llega.
Haz una radiografía de tus deudas
Antes de pensar en cómo utilizar el aguinaldo, anota todas tus obligaciones financieras pendientes.
Comienza por los pagos de la tarjeta de crédito, préstamos personales, compras financiadas, cuentas vencidas y otros compromisos que generen intereses.
Después, identifica cuáles deudas están aumentando más rápidamente.
Esta sencilla organización ayuda a separar dos situaciones diferentes. Una es una deuda controlada, con pagos regulares y un costo conocido.
La otra es aquella que crece porque el consumidor solamente está pagando el mínimo o dejando saldos pendientes.
En este segundo caso, esperar hasta diciembre puede resultar caro.
Cómo evitar que octubre y noviembre se coman diciembre
Una buena estrategia comienza ahora, y no cuando el dinero ya esté disponible.
Primero, establece un límite para nuevas compras a meses.
Si el presupuesto ya está ajustado, agregar otra mensualidad puede comprometer precisamente los meses que anteceden al aguinaldo.
Además, revisa suscripciones, aplicaciones, servicios recurrentes y cargos automáticos.
Pequeñas cantidades mensuales pueden ocupar una parte importante del presupuesto cuando existen varios contratos al mismo tiempo.
Después, presta atención a la tarjeta de crédito.
El límite disponible no representa dinero disponible. Esta diferencia parece sencilla, pero puede cambiar por completo la manera en que una familia decide comprar.
Resuelve ahora lo que puede reducir el ingreso extra de diciembre
Si tienes una deuda vencida, procura conocer el saldo actualizado y las condiciones para regularizarla.
En algunos casos, negociar directamente con el acreedor puede permitir reorganizar los pagos.
En otros, puede ser necesario revisar los gastos para liberar dinero dentro del presupuesto mensual.
El punto principal es evitar una solución aparentemente sencilla que solamente traslade el problema hasta diciembre.
Por ejemplo, contratar un nuevo crédito para pagar una deuda anterior puede tener sentido en determinadas situaciones, pero solamente cuando el costo total y las condiciones sean realmente más favorables.
De lo contrario, la persona simplemente cambia el nombre de la deuda.
El aguinaldo debe tener un destino antes de llegar
Otra manera de proteger el dinero de diciembre es decidir previamente cuál será su función.
Una parte puede destinarse a liquidar o reducir deudas.
Otra puede formar una reserva para los gastos de inicio de año. También puede existir espacio para el consumo, siempre que esté dentro del presupuesto.
Esta división evita que todo el dinero desaparezca en pocas semanas.
Además, la planeación reduce la presión emocional típica del cierre de año.
Los regalos, los viajes, las reuniones familiares y las promociones pueden impulsar compras que no estaban previstas.
Por lo tanto, tener una cantidad separada para estos gastos ayuda a conservar el resto del beneficio.
No cuentes con dinero antes de recibirlo
Esta quizá sea una de las reglas más importantes para septiembre.
El aguinaldo es un ingreso esperado, pero todavía no está disponible.
Por lo tanto, no debería utilizarse como justificación para asumir compromisos que el presupuesto actual no puede sostener.
De la misma manera, cualquier anticipo ofrecido por alguna institución financiera debe analizarse con cuidado.
Si existen intereses, comisiones u otros cargos, compara el costo total antes de aceptar.
Septiembre puede ser el mes del cambio financiero
Finalmente, cerrar septiembre con las cuentas organizadas puede cambiar por completo la relación con el aguinaldo.
En lugar de que diciembre llegue acompañado de una lista de deudas, mensualidades y cuentas vencidas, el trabajador podrá encontrarse con un ingreso extra con mayor libertad para decidir cómo utilizarlo.
Para lograrlo, comienza por lo básico:
Deja de crear nuevas deudas innecesarias, identifica los compromisos más costosos, negocia las pendientes cuando sea posible y reduce los gastos que no sean esenciales.
Después, establece con anticipación el destino del aguinaldo.
Al final, el dinero extra de diciembre no tiene que utilizarse para corregir decisiones tomadas en septiembre, octubre y noviembre.
El mejor momento para proteger tu aguinaldo puede ser precisamente ahora, cuando todavía está lejos de tu cuenta.