Microcréditos en el celular: una aplicación de crédito rápido puede salir demasiado caro
Sepa cuándo es o no más caro pagar un microcrédito en el celular por medio de una aplicación; entienda cómo ahorrar desde ahora
Para quienes viven en México, solucionar una emergencia financiera por medio del celular parece una solución sencilla.
Al fin y al cabo, el dinero puede solicitarse sin salir de casa y, dependiendo de la institución, el análisis puede realizarse rápidamente.
Sin embargo, precisamente por su facilidad, el microcrédito en el celular merece atención.
Antes de tocar el botón para contratar un préstamo, es importante entender cuánto costará realmente esa operación a su bolsillo.
Además, la rapidez de la contratación puede ocultar una diferencia importante entre el dinero que llega a su cuenta.
Y, por supuesto, la cantidad que tendrá que devolver.
¿Qué son los microcréditos contratados por el celular?
Los microcréditos son préstamos de monto generalmente reducido, destinados a atender necesidades específicas o emergencias.
En México, esta modalidad puede encontrarse en instituciones financieras, plataformas digitales y aplicaciones de empresas que ofrecen crédito.
Actualmente, el celular ha hecho que este proceso sea todavía más accesible.
Así, el consumidor puede hacer una solicitud, enviar información, dar seguimiento al análisis y recibir una propuesta directamente por medio de la aplicación.
Sin embargo, la practicidad no significa necesariamente un ahorro.
Un crédito que parece barato porque libera el dinero rápidamente puede incluir intereses, comisiones, impuestos u otros cargos que aumentan el costo final.
¿Por qué la aplicación facilita tanto la contratación?
En primer lugar, la aplicación elimina varias etapas que tradicionalmente requerían atención presencial.
El consumidor puede consultar una oferta durante el descanso del trabajo, en el transporte o incluso en casa.
Además, algunas plataformas utilizan información proporcionada por el propio usuario para realizar una evaluación automatizada.
De esta manera, la respuesta puede llegar en pocos minutos.
Por otro lado, esta rapidez puede favorecer decisiones impulsivas.
Si el dinero aparece disponible en la pantalla antes de que el consumidor haga las cuentas, existe el riesgo de contratar sin evaluar adecuadamente la capacidad de pago.
Por eso, el primer cuidado es sencillo: no confunda crédito disponible con dinero que le sobra.
¿Cuándo puede ser conveniente un microcrédito en el celular?
Un microcrédito puede tener sentido cuando existe una necesidad realmente importante y el consumidor ya sabe cómo pagará las mensualidades.
Imagine, por ejemplo, un gasto inesperado que no puede posponerse y para el cual no existe otra fuente de recursos disponible.
En ese caso, comparar algunas alternativas de crédito puede ayudar a encontrar una solución compatible con el presupuesto.
De la misma manera, un pequeño emprendedor mexicano puede considerar el crédito para resolver una necesidad puntual del negocio, siempre que pueda estimar el retorno o el ingreso de dinero necesario para liquidar la deuda.
Aun así, el monto contratado debe ser proporcional a la necesidad.
El crédito rápido no tiene que ser el crédito elegido
Antes de aceptar la primera propuesta presentada por la aplicación, compare.
Esto significa revisar la tasa de interés, el costo total, el número de pagos, las comisiones y las condiciones en caso de atraso.
También es importante observar cuánto será depositado efectivamente y cuánto tendrá que devolver a lo largo del contrato.
Además, busque información sobre la institución responsable de la oferta.
En México, los consumidores pueden consultar las orientaciones de organismos como la Condusef y verificar las condiciones presentadas por las instituciones financieras.
Por lo tanto, unos minutos de investigación pueden evitar una deuda que permanecerá en el presupuesto durante meses.
¿Cuándo puede salir más caro el microcrédito?
El problema aparece principalmente cuando la urgencia impide comparar.
Algunas ofertas pueden destacar únicamente el monto de la mensualidad o la rapidez de la liberación del dinero.
Sin embargo, una mensualidad aparentemente pequeña puede representar un costo elevado cuando se multiplica por el número de pagos.
Por ejemplo, pedir una cantidad pequeña y devolver mucho más de lo recibido puede comprometer una parte significativa de los ingresos disponibles.
Además, los atrasos pueden aumentar todavía más el costo de la operación, de acuerdo con las condiciones establecidas en el contrato.
Cuidado con el efecto de la facilidad
Otro riesgo está en la repetición.
El consumidor contrata un pequeño crédito para resolver un gasto.
Después, antes de terminar de pagarlo, vuelve a necesitar dinero y solicita otro préstamo.
En consecuencia, una deuda aparentemente pequeña puede dar origen a otra.
En poco tiempo, el presupuesto comienza a utilizarse para pagar créditos anteriores, reduciendo el dinero disponible para alimentación, transporte, vivienda y otros gastos.
Por eso, usar una aplicación para contratar crédito no significa que sea necesario contratar cada vez que aparezca una oferta en la pantalla.
¿Cómo ahorrar en el uso del crédito?
La primera estrategia es pedir solamente lo necesario.
Si una emergencia requiere determinada cantidad, evite aumentar el préstamo solo porque la aplicación ofrece un límite mayor.
Cuanto mayor sea el monto utilizado, mayor tiende a ser el compromiso financiero asumido.
Después, compare el costo total.
No se fije solamente en la tasa anunciada. Lea la información del contrato e identifique todos los montos involucrados.
Así, tendrá una visión más realista de la deuda.
Haga cuentas antes de apretar el botón
Una técnica sencilla puede ayudar.
Antes de contratar, sume todas las mensualidades previstas y compare el resultado con el monto que recibirá.
Después, verifique si esa diferencia cabe en su presupuesto.
También vale la pena colocar la mensualidad junto con los demás gastos mensuales.
Si el pago exige que deje de cubrir una cuenta esencial o que utilice otro crédito para completar el mes, quizá esa contratación esté por encima de su capacidad financiera.
¿Cómo evitar gastar crédito sin necesidad?
En primer lugar, desactive las notificaciones promocionales que incentiven nuevas contrataciones, cuando la aplicación lo permita.
Después, evite mantener varias aplicaciones de crédito ofreciendo dinero disponible al mismo tiempo.
Tener diferentes límites en la pantalla puede crear la sensación de que existe una reserva financiera, cuando, en realidad, son deudas potenciales.
Además, establezca una regla personal: el crédito debe tener una finalidad definida.
Si la contratación sirve para una emergencia, no convierta el dinero restante en un recurso para compras ocasionales.
El presupuesto sigue siendo su mejor filtro
Incluso con toda la tecnología disponible, la decisión debe pasar por el presupuesto.
Anote cuánto dinero ingresa cada mes, cuáles son los gastos obligatorios y cuánto ya está comprometido con otras deudas.
Después de eso, vea si existe espacio real para una nueva mensualidad.
Así, el celular deja de ser solamente una puerta de entrada al crédito y también se convierte en una herramienta de control financiero.
Antes de contratar, hágase estas preguntas
Antes de aceptar un microcrédito por medio de la aplicación, pregúntese:
- ¿Realmente necesito ese dinero ahora?
- ¿Cuánto voy a recibir efectivamente?
- ¿Cuánto voy a devolver en total?
- ¿Existen intereses, comisiones u otros cargos?
- ¿Cuál será el monto de cada mensualidad?
- ¿La mensualidad cabe en mi presupuesto?
- ¿Qué sucederá si me atraso?
- ¿Existe otra alternativa de menor costo?
- ¿Estoy contratando solamente el monto necesario?
Por último, recuerde que la velocidad puede ser una ventaja, pero también puede estimular una decisión precipitada.
El microcrédito en el celular puede ayudar en determinadas situaciones, principalmente cuando existe planeación y capacidad de pago.
Sin embargo, cuando se utiliza para cubrir gastos recurrentes u otras deudas, puede transformar una solución momentánea en un problema prolongado.
Por lo tanto, antes de aceptar dinero rápido por medio de la aplicación, deténgase unos minutos, haga las cuentas y compare las condiciones.
Ahorrar en el crédito comienza, muchas veces, incluso antes de contratar el primer peso.