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¿Valdrá la pena andar en bicicleta eléctrica en CDMX?

Conozca las ventajas y desventajas de la nueva ley y su reglamento para bicicletas eléctricas

Escrito en agosto 29, 2025 | Autor: Rodrigo Viudes
¿Valdrá la pena andar en bicicleta eléctrica en CDMX?

La nueva Ley de Movilidad de la Ciudad de México va a regular las bicicletas eléctricas con reglas mucho más estrictas.

De acuerdo con la reforma aprobada el 15 de agosto de 2025, los vehículos con motor eléctrico que superen los 25 km/h o tengan más de 1 kW de potencia serán clasificados como Vehículos Motorizados Eléctricos Personales (VEMEPE).

Es decir, a partir de esa fecha, tus bicicletas eléctricas se convirtieron en “casi motos”.

Así es, con placa, licencia y todo lo que eso implica. ¿Vamos juntos a entenderlo de una manera más sencilla?

Las ventajas de comprar una bicicleta eléctrica ahora

Ganas más autonomía. Así de simple.

Muchos modelos recorren de 30 a 100 km por carga, lo cual es excelente para traslados urbanos.

Sobre todo en una capital como la Ciudad de México, donde los lugares no suelen estar tan cerca unos de otros.

Además, es una opción sustentable por el simple hecho de reducir emisiones y ayudarte a escapar del tránsito caótico de la capital.

Estas bicicletas también ofrecen flexibilidad.

Sales más o menos a la hora que quieras y puedes acceder a zonas con ciclovías tranquilas o calles más pequeñas.

Sin contar que requieren menos esfuerzo físico, gracias a la asistencia motorizada.

Son una gran opción para trayectos con subidas o para quienes prefieren pedalear con comodidad o con el menor esfuerzo posible.

Por último, si quieres evitar el transporte público lleno, puede ser una alternativa mucho más conveniente.

Las desventajas — con nuevas exigencias legales

Ahora, vamos con los puntos en contra.

Con la nueva ley, tu bici eléctrica puede requerir placa, tarjeta de circulación, casco, luces encendidas y registro ante la Semovi.

Además, estará prohibida de circular en ciclovías, carriles confinados o banquetas —espacios antes ampliamente usados por bicicletas y patinetas.

En caso de que tengas un permiso vigente en otro estado, deberás registrarla en un plazo de un mes en la Semovi. Es decir, más burocracia.

Conducir una bicicleta eléctrica también puede llevarte a pagar multas considerables, similares a las aplicadas a motocicletas.

Y, para que lo sepas, hasta 10 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA). Es decir, entre aproximadamente 543 y 1,086 pesos mexicanos.

Costos potenciales que implica la nueva Ley

Tendrás que asumir más gastos fijos.

Primero, el emplacamiento: incluye placa y tarjeta de circulación (usualmente caro).

Después, la licencia de conducción —la ley creó dos categorías A (menos de 35 kilos) y B (35–350 kilos).

También vendrán los costos de registro ante la Semovi y, posiblemente, el seguro de responsabilidad civil, exigido para motocicletas.

No olvides además el gasto en un casco homologado, obligatorio por ley —tendrás que invertir en uno de calidad.

Por último, si incumples alguna regla (como usar ciclovía o exceder el límite de velocidad), puedes pagar multas de entre 500 y 1,000 pesos, o más.

¿Vale o no vale la pena?

Si buscas autonomía, sustentabilidad y una alternativa al tránsito, todavía puede valer la pena.

Siempre y cuando estés dispuesto a lidiar con burocracias y costos extra.

Sin embargo, si tu trayecto es corto (menos de 5 kilómetros, como comentó un lector en Brasil), tal vez el esfuerzo no compense los gastos adicionales.

En el contexto de la Ciudad de México, usar ciclovías era un gran atractivo —pero ahora eso se acabó para quienes superan los 25 km/h.

Además, convivir con autos en vías convencionales puede ser más arriesgado, especialmente en horas pico y calles muy transitadas.

Antes de que te vayas…

En resumen: comprar una bicicleta eléctrica en la Ciudad de México hoy trae ventajas ambientales, de movilidad y flexibilidad.

Al mismo tiempo, la nueva ley aprobada impone obligaciones serias —placa, licencia, registro, multas por descuido y restricciones de circulación.

Entonces, ¿qué opinas? Si tu prioridad son los traslados prácticos y sustentables, y estás dispuesto a cumplir las nuevas reglas, puede valer mucho la pena.

Pero si tu uso es casual o de trayectos cortos, o no quieres lidiar con la burocracia, quizá sea mejor esperar más regulaciones o considerar otros medios.